Boeing 787 podría ser vulnerable a ataques de Hackers
Si bien no es para alarmarse realmente, dado que se trata de una vulnerabilidad potencial en una aeronave que se encuentra aún lejos de entrar a la fase de producción, la información develada recientemente no deja de ser, al menos, importante.
De acuerdo a un reporte preliminar de la FAA basado en su evaluación sobre los sistemas del avión, el nuevo caballo de batalla de Boeing, el 787 Dreamliner, podría verse afectado por pasajeros malintencionados en un grado no determinado debido a una falla en la implementación del sistema informático diseñado para entregar acceso a Internet en vuelo. Lo anterior se debe a que dicho sistema se encuentra físicamente conectado a los sistemas de navegación y control de la aeronave.
El documento entregado por la FAA indica además que el sistema antes mencionado se encuentra también conectado al sistema de soporte de mantemiento que permite comunicar problemas técnicos a los equipos en tierra.
No está del todo claro a que nivel se produce dicha conexión física ni las implicancias que podría conllevar suponiendo que se diera el peor escenario posible, aunque ya Boeing ha anunciado que está al tanto del problema y que se encuentra muy avanzado el desarrollo y prueba de una solución. Dicha solución acaba de convertirse en una exigencia de la FAA y Boeing deberá demostrar satisfactoriamente que el problema ha sido solucionado antes de autorizar la entrada en servicio de la aeronave.
Existen versiones contradictorias sobre la seriedad del riesgo que esta situación conlleva. Mientras un vocero de la FAA anunció que no estaba en condiciones de referirse al tema hasta al menos la proxima semana, la vocera de Boeing Lori Gunter informó:
Las palabras con que se escribió el informe de la FAA inducen a un error de intepretación. Las dos redes no se conectan completamente dado que hay secciones enlazadas mientras otras se encuentran aisladas. Existen las protecciones necesarias para evitar que el sistema que provee conectividad no permita accesar a los sistemas de navegación y control bajo ninguna circunstancia. De todas formas el problema se está enfrentando utilizando una combinación de herramientas incluyendo separación física de las redes, implementación de cortafuegos lógicos y otras soluciones.
Estas otras soluciones son, de acuerdo a Gunter, soluciones de carácter propietario que se abstuvo de detallar en público aunque aseguró que existen y que habrán sido implementadas y probadas previo al comienzo de los vuelos de prueba del 787, que se espera comiencen en el mes de Marzo.
Ahora solo queda preguntarnos si este problema fue producto de un error que paso inadvertido hasta ahora, o si Boeing planeaba continuar con el desarollo del sistema actual conscientemente. Personalmente, no estaría felicitando a quienes diseñaron este sistema y me gustaría saber si existe algun motivo fundado para que haya conexión física entre las dos redes en primer lugar. Habrá que continuar observando como se desarrolla esto.
