Pasa hasta en las mejores familias: Medio Chile estuvo sin radar
Diversos recortes de prensa señalan que ayer Viernes, durante 90 minutos a partir de las 6:30 de la mañana, una falla aún no determinada con exactitud tuvo a las regiones de información de vuelo (FIR) de Antofagasta y Santiago sin servicio de radar. En la práctica, esto significa que todas las dependencias de radar del Centro de Control de Área Unificado (ACCU - ubicado en calle San Pablo, comuna de Lo Prado, los radares se encuentran en la cima del Cerro Colorado, cerca del Aeropuerto A.M.B. (SCEL/SCL)) estuvieron inoperativas y debió operarse, como contingencia, utilizando protocolos de control no-radar.
No está claro si el problema fue el radar propiamente tal o el software Eurocat-C que lo administra.
El ACCU consolida en una sola ubicación física las dependencias de control por radar que cubren el espacio aéreo de los FIR mencionados. Dicho espacio es todo el territorio nacional desde Arica hasta Temuco. El servicio radar en el resto del espacio aéreo nacional es responsabilidad de los Centros de Control de Área de Puerto Montt, Punta Arenas y Oceánico, que no se vieron afectados directamente por el problema, más allá de recibir vuelos con retrasos.
El problema, que ocurrió en la hora punta de la mañana, significó un atraso promedio de 30 minutos a los vuelos de esa hora, toda vez que los protocolos no-radar exigen separaciones mayores a la habitual entre aeronaves con tal de no poner a éstas en riesgo. En condiciones ideales de control por radar, las aeronaves deben estar separadas por 5 millas náuticas (unos 9 kms) lateralmente o 1000 pies (unos 305 metros) verticalmente cuando se encuentran en ruta, lo que equivale a solo algunos segundos de distancia entre ellas. En el caso de control de aproximación por radar, en los aeropuertos que cuentan con dicho servicio, las separaciones mínimas se reducen a 3 millas náuticas (unos 5 kms) o 1000 pies.
En contraste, cuando no es posible proporcionar servicio de radar (que, a diferencia de lo que piensa el 99% de la gente, es más frecuente que lo que uno quisiera), las separaciones se miden en tiempo y van entre 5 y 10 minutos entre aeronaves, lo que produce un efecto embudo que, en caso de horarios de alto tráfico, significan demoras importantes.
La seguridad, dado el profesionalismo de los controladores de tránsito aéreo del país, no estuvo comprometida en ningún momento, pero situaciones como ésta sirven como un permanente recordatorio de la importancia de contar los planes de contingencia necesarios para casos como éstos,


